Comfort Foods: Las conchas son postres para compartir con toda la familia

Para Melissa Howell, las conchas son un recuerdo de su hogar

Comfort Foods: Las conchas son postres para compartir con toda la familia
Life Escritora Melissa Howell descubrió que estaba reconociendo su hogar de otra forma haciendo sus propias conchas.

Comfort foods is a Life section series highlighting AU students and the food that reminds them of home and heritage.

Todos nosotros conocemos esos días — cuando lo único que quieres es finalmente llegar a tu casa para descansar. El trabajo estuvo demasiado pesado, te duelen los pies y la cabeza y tu mente solo piensa en el fin de semana.

Es durante esos días, en específico, cuando más necesitas una comida reconfortante. Para mi, la definición de una comida reconfortante es algo que me recuerda a mi hogar. La primera cosa que me viene a la mente son las conchas: un tipo de pan dulce de origen mexicano. 

Si nunca las has probado, te aseguro — comerlas será una de las mejores decisiones de tu vida. 

Cada verano, espero con ansias la semana cuando pueda visitar a mi familia en Puebla y comerlas. 

El problema es que, durante mis 19 años viviendo aquí en los Estados Unidos, nunca he encontrado conchas tan buenas como las de México. Son un postre que nosotros típicamente compramos en la panadería y no conocemos a nadie que sepa cómo hacerlas. 

Ha sido un año largo y obviamente, por culpa del coronavirus, mi familia y yo no hemos tenido la oportunidad de viajar a México. Entonces, el otro día decidí tratar de hacerlas yo misma.

Encontré una receta en línea y fui al supermercado por los ingredientes. Canela, azúcar, mantequilla, extracto de vainilla,y levadura. La receta era sencilla y complicada al mismo tiempo. Me dije a mí misma, no hay ninguna forma en la que pueda equivocarme, ¿verdad? Solo tengo que seguir la receta y todo va a salir perfecto. 

Pues no. Mientras estaban horneando, las conchas crecieron demasiado. El azúcar que cubre el postre era completamente diferente a lo que yo estoy acostumbrada. ¡Que feas estaban!

Aunque mi intento fue fracaso, haciéndolas me ayudaba llenar el vacío que he sentido desde la comienza de la pandemia. Al tratar de hacerlas, redescubrí el sentido del hogar.

Tengo tantos recuerdos de cenas y desayunos, días pasados en un hotel en la playa, y platillos compartidos con primos. Comer conchas con ellos siempre fue un pequeño placer. Una parte importante de las comidas reconfortantes es que tienes que compartirlas con las personas que más quieres. Eso es lo que convierte un postre en algo especial. 

mhowell@theeagleonline.com

Never miss a story

Get our weekly newsletter delivered right to your inbox.

More from The Eagle

Would you like to support our work? Donate here to The Eagle Innovation Fund.

Coronavirus Project